Qué mirar antes de comprar un monitor: resolución, tasa de refresco y panel
Elegir un monitor nuevo puede marearte bastante si nunca te metiste en el tema. Te aparecen siglas como IPS, Hz, FHD, 2K, y uno termina comprando por el precio nomás, sin entender bien qué está llevando. La buena noticia es que en realidad hay solo tres cosas que necesitás entender para elegir bien: la resolución, la tasa de refresco y el tipo de panel. Con eso ya sabés distinguir un monitor de oficina de uno para jugar, o uno para editar fotos de uno para mirar Netflix en la cocina. Vamos por partes.
Resolución: cuántos puntitos tiene la pantalla
La resolución es la cantidad de píxeles (esos puntitos que forman la imagen) que tiene tu pantalla, en horizontal y vertical. Cuanta más resolución, más nítida y detallada se ve la imagen, sobre todo si el monitor es grande.
- Full HD (1920×1080): es el estándar de toda la vida. Anda perfecto para trabajo de oficina, navegar, ver series y jugar sin pretensiones. Monitores como el HP FHD Serie 3 Pro de 23,8″ o el HP Full HD S3 Pro de 21,45″ son buenos ejemplos de esto: cumplen bien sin volverse locos.
- 2K o WQHD (2560×1440): un paso más arriba. Se ve más nítido, especialmente en pantallas de 27″ para arriba, y es el punto justo para gaming o diseño sin pasarse de caro. El Acer Nitro KG271U de 27″ trabaja justamente en esta resolución.
Ojo con un detalle: no sirve de nada tener muchísima resolución en una pantalla chica de notebook, porque no se aprovecha. Para eso, en monitores portátiles como el Lenovo ThinkVision M15 o el Acer PM161Q, alcanza y sobra con Full HD.
Tasa de refresco: cuántas veces por segundo se actualiza la imagen
Se mide en Hertz (Hz) y básicamente indica cuántas veces por segundo se redibuja lo que ves en pantalla. Cuantos más Hz, más fluido se ve el movimiento.
- 60Hz: el estándar para trabajo, oficina y uso general. La mayoría de los monitores que usás para laburar tienen esto, y está perfecto.
- Más de 100Hz: ahí entra el terreno gamer. Se nota muchísimo la diferencia en juegos rápidos, porque la imagen se ve más suave y hay menos sensación de «arrastre». El Acer Nitro KG271U, por ejemplo, llega a 200Hz, algo pensado específicamente para jugar en serio.
Si tu uso es Excel, mails y alguna serie, los 60Hz de siempre te van a sobrar. Si jugás seguido, ahí sí vale la pena buscar algo con más Hz.
Tipo de panel: cómo se ve el color y desde qué ángulos
El panel es la tecnología con la que está hecha la pantalla, y define cómo se ven los colores y qué tan bien se ve la imagen si no estás mirando justo de frente.
- IPS: es hoy el más elegido para uso general. Tiene buenos colores y se ve bien aunque no estés exactamente al frente del monitor, algo útil si trabajás con alguien al lado o mirás la pantalla en ángulo. El Lenovo ThinkVision M15 y el Acer Nitro KG271U usan este tipo de panel.
Si no tenés el dato del panel a mano en la ficha de un producto, no es el fin del mundo: para uso de oficina, cualquier panel moderno te va a andar bien. El tipo de panel importa más cuando el trabajo depende de que el color se vea preciso, como en diseño o edición de fotos.
Un dato aparte: no todo «monitor» es de PC
Una aclaración rápida para no confundirse: cuando hablamos de «monitores» en audio, como los de estudio de marcas tipo Behringer, Lexsen o Kolt, es otra cosa completamente distinta: son parlantes pensados para escuchar audio con precisión al grabar o mezclar música, no tienen nada que ver con la pantalla de la PC.
Para cerrar
Si tu uso es de oficina o estudio, priorizá Full HD con panel IPS y no te compliques con los Hz. Si jugás seguido, ahí sí buscá algo con más tasa de refresco y, si podés, resolución 2K. Y si necesitás algo portátil para llevar con la notebook, fijate en el tamaño y el peso antes que en cualquier otra cosa.
